
El Monte Ararat, el pico icónico en el este de Turquía, ha sido durante mucho tiempo un símbolo de permanencia y majestuosidad. Sin embargo, bajo su nieve eterna, están teniendo lugar cambios dramáticos. El glaciar de Ararat, que ha adornado la montaña durante miles de años, se está retirando a un ritmo acelerado.
Los científicos del clima que han estudiado la región informan que el glaciar ha perdido una cantidad significativa de masa en el pasado siglo, con el ritmo de derretimiento aumentando dramáticamente en las últimas décadas.
¿Qué Significa Esto para los Escaladores?
Aunque la cumbre sigue siendo accesible — y nuestras expediciones continúan con todos los protocolos de seguridad — las condiciones cambiantes significan que la planificación de rutas y las estrategias de aclimatación deben evolucionar. Nuestros guías monitorean continuamente las condiciones para garantizar la experiencia más segura posible para cada escalador.
Animamos a todos nuestros clientes a considerar el impacto ambiental de su visita y a practicar los principios de No Dejar Rastro durante su expedición.